Archive for 13 mayo 2010|Monthly archive page

Israel-Palestina: una guerra mediática


Este artículo está inspirado en la exposición «Drama humano en Gaza» [1] que permanecerá hasta el 28 de febrero de 2010 y conmemora el primer aniversario de la ofensiva israelí «Plomo Fundido» contra Gaza (27 de diciembre de 2008 – 19 de enero de 2009). El objetivo de esta exposición organizada por Canadienses por la Justicia y la Paz en Oriente Medio (CJPMO [2]) es sensibilizar sobre la difícil vida cotidiana de los gazatíes durante este periodo. El cine del Parque de Montreal presenta también la película Rachel, que cuenta la historia de una joven activista estadounidense aplastada por un bulldozer israelí en 2003. Si ambos proyectos artísticos suscitan muchas reflexiones sobre el conflicto israelí-palestino, hacen surgir muchas preguntas sobre la cobertura mediática en los medios de comunicación occidentales, y más particularmente en los medios canadienses.

Todas la fotos que acompañan al artículo proceden de la exposición.

La demonización de los musulmanes y del mundo árabe en general alimenta la indiferencia hacia la suerte de los palestinos y más particularmente de los gazatíes. Esta tendencia está cada vez más presente en los medios de comunicación occidentales que repiten consciente o inconscientemente la propaganda transmitida por Israel y Estados Unidos. En relación con el conflicto israelí-palestino, los medios canadienses sirven de portavoz para la propaganda israelí ocultando algunos temas que permitirían comprender mejor el conflicto, empleando unos términos peyorativos y cada vez más tomando postura a favor de Israel.

La denominada «guerra contra el terrorismo», que a medida que se radicaliza se transforma en un racismo políticamente correcto hacia el mundo árabe y los musulmanes, se ha convertido en una cortina de humo opaco consagrada a descartar la propia causa del terrorismo: la política exterior de Estados Unidos y su inflexible apoyo a la política exterior de Israel, «la única democracia de Oriente Medio».

«Israel no es una democracia. Es un Estado profundamente racista y terriblemente discriminatorio. En realidad es un Estado colonial que trata de ampliar su territorio», opina Daniel Saykaly de la organización de derechos humanos Palestinos y Judíos Unidos (PAJU, [3]).

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Carta de la Red Judía Antisionista Internacional

Somos una red internacional de judíos incondicionalmente comprometidos con las luchas de emancipación humana, de las cuales la liberación de los habitantes de Palestina y de su tierra es una parte primordial. Nuestro compromiso es el desmantelamiento del apartheid israelí, el retorno de los refugiados palestinos, y el fin  de la colonización israelí de la Palestina histórica.
Desde Polonia hasta Iraq, desde Argentina hasta Sudáfrica, desde Brooklyn hasta Mississippi, judíos fueron parte en la  búsqueda  de justicia, manifestando su deseo por un mundo más justo, participando con otros en luchas colectivas. Judíos participaron prominentemente en la lucha de los trabajadores durante la depresión americana, en el movimiento de los derechos civiles, en la lucha en contra del apartheid sudafricano, en la lucha contra el fascismo en Europa y en muchos otros movimientos por el cambio social y político. La histórica y progresiva limpieza étnica de la población palestina de sus tierras por parte del Estado de Israel contradice y traiciona esta larga historia de participación judía en luchas de liberación colectivas.
El sionismo – la ideología fundadora que se manifiesta actualmente en el Estado de Israel – echó raíces en la era del colonialismo europeo y se diseminó a continuación del genocidio Nazi. El sionismo se nutrió de los más violentos y opresivos  hechos del siglo diecinueve, limando los numerosos esfuerzos de una militancia de judíos en las luchas de liberación. Honrando estas luchas  y para retomar un lugar en  los vibrantes movimientos populares de nuestro tiempo, el sionismo, en todas sus formas, debe ser abandonado.
Esto es crucial, primero que nada, por su impacto en los habitantes de Palestina y el resto de la región. El sionismo también deshonra la persecución y el genocidio de los judíos europeos al usar su memoria para justificar y perpetuar el racismo y colonialismo europeos. El sionismo es responsable por el extenso desplazamiento y alienación de los judíos mizrahi (judíos de ascendencia africana y asiática) de sus diversas historias, idiomas, tradiciones y culturas. Los judíos mizrahi tienen una historia en esta región de más de 2.000 años. Mientras el sionismo se arraigaba, estas historias  fueron interrumpidas  de su propio devenir  en pos de la segregación de los judíos impuesta por el Estado de Israel. Sigue leyendo